sábado, 10 de noviembre de 2012

Metodos anticonceptivos de barrera

Los métodos de barrera son una de las formas anticonceptivas (control de la natalidad) más seguras. Estos métodos actúan como una barrera y no permiten que el espermatozoide del hombre llegue al óvulo de la mujer. Algunos métodos también protegen contra las enfermedades de transmisión sexual.

Espermicidas
El espermicida es un método químico en forma de espuma, crema, jalea, supositorio (una preparación sólida que se derrite después de que se introduce en la vagina) o película (hojas delgadas). Los espermicidas se pueden usar con todos los demás métodos de barrera excepto con la esponja, la cual ya contiene un espermicida.
 Cómo se usa
Cuando se usa solo, el espermicida se debe introducir en la vagina cerca del cuello uterino no más de treinta minutos antes de tener relaciones sexuales. Debe permanecer dentro de la vagina durante 6–8 horas después del acto sexual. El espermicida se debe volver a aplicar cada vez que se tengan relaciones sexuales.
Beneficios
  • Los espermicidas son fáciles de usar.
  • No son costosos.
  • Se pueden comprar sin receta médica.
  • No afectan las hormonas naturales de la mujer.
  • Se pueden usar durante la lactancia materna.
Riesgos
Cuando se usan solos, los espermicidas no protegen contra las enfermedades de transmisión sexual, como la infección delvirus de inmunodeficiencia humana (VIH). El uso frecuente de espermicidas puede causar cambios en el revestimiento de la vagina y el recto, que a su vez aumentan el riesgo de contraer el VIH de una pareja infectada. Los espermicidas solo se deben usar si su riesgo de contraer el VIH es mínimo (consulte el cuadro).
Efectos secundarios
Algunos posibles efectos secundarios son reacciones alérgicas al espermicida y vaginitis.

Condones
Hay dos tipos de condones disponibles: masculino y femenino. El condón masculino es una capa protectora delgada de látex (goma), poliuretano (plástico) o de membrana natural (animal) que lo usa el hombre sobre el pene erecto. Los condones de látex y poliuretano ofrecen la mejor protección disponible contra muchas enfermedades de transmisión sexual, incluida la del VIH. Los condones de membrana natural no protegen contra las enfermedades de transmisión sexual ni el VIH tan bien como lo hacen los de látex y poliuretano.
El condón femenino es un saco plástico y delgado que cubre la vagina. Se mantiene en su sitio mediante un anillo interno cerrado a la altura del cuello uterino y un anillo externo que se encuentra en la entrada de la vagina. El condón femenino puede ser una buena opción en las mujeres que no están seguras si sus parejas usarán un condón masculino cada vez que se tengan relaciones sexuales. Este condón se puede introducir hasta 8 horas antes del acto sexual y ofrece algo de protección contra las enfermedades de transmisión sexual.
 Tanto el condón masculino como el femenino son más eficaces en evitar embarazos cuando se usan con un espermicida. El uso de un condón masculino y un espermicida juntos son igual de eficaces que la píldora anticonceptiva. Cuando se usa un espermicida con un condón masculino, el espermicida se debe colocar en la vagina, no en el condón. Los espermicidas solo se deben usar si su riesgo de contraer el VIH es mínimo. El uso frecuente de espermicidas puede aumentar el riesgo de contraer el VIH de una pareja infectada (consulte el cuadro).
Ambos tipos de condones se deben usar con un lubricante para evitar que el condón se desgarre o rompa y reducir las irritaciones. Los condones de látex solo se deben usar con lubricantes a base de agua o silicona. Los lubricantes a base de aceite, como el aceite de bebé, los humectantes para las manos y la jalea de petróleo, pueden debilitar el látex y aumentar el riesgo de que se rompa el condón. Puede comprar condones que ya tienen lubricantes a base de agua. Si corre un alto riesgo de contraer una infección del VIH, asegúrese de que el lubricante no contenga un espermicida.

Cómo se usa
  • Condón masculino—coloque el condón enrollado sobre la punta del pene erecto. Sujete la punta del condón de manera que quede un pequeño espacio adicional en la punta. Desenrolle entonces el condón sobre el pene. Inmediatamente después de la eyaculación, sujete el condón en la base del pene mientras se extrae el pene de la vagina. Tire a la basura el condón. No lo vuelva a usar.
  • Condón femenino—apriete el anillo interior entre los dedos e introdúzcalo en la vagina tan adentro como pueda. Empuje el anillo interior hacia arriba hasta que quede detrás del hueso púbico. Debe quedar fuera del cuerpo aproximadamente una pulgada del extremo abierto. Inmediatamente después de la eyaculación, apriete y tuerza el anillo exterior y extraiga suavemente el saco. Tire a la basura el condón. No lo vuelva a usar. No use un condón masculino y uno femenino al mismo tiempo.
Beneficios
  • Los condones no son costosos.
  • Se pueden comprar sin receta médica.
  • Se pueden llevar en el bolsillo o un bolso (cartera).
  • No afectan las hormonas naturales de la mujer.
  • Se pueden usar durante la lactancia materna.
  • Los condones de látex y poliuretano ofrecen la mejor protección disponible contra las enfermedades de transmisión sexual.
  • El condón femenino se puede introducir hasta 8 horas antes de las relaciones sexuales.
Riesgos
No hay riesgos asociados con el uso de condones.
Efectos secundarios
Un posible efecto secundario del uso del condón es una reacción alérgica al látex o al poliuretano.
 Esponja
La esponja es un dispositivo en forma de rosca hecho de un material blando de espuma cubierto con espermicida. Se introduce en la vagina y cubre el cuello uterino. La esponja está disponible sin receta médica. Este método no protege contra las enfermedades de transmisión sexual, incluida la del VIH. Se debe usar un condón masculino o femenino junto con la esponja para proporcionar protección contra las enfermedades de transmisión sexual si corre riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. La esponja es menos eficaz en las mujeres que han dado a luz.
Cómo se usa
Hay que seguir tres pasos básicos para usar la esponja:
  1. Humedezca la esponja con por lo menos dos cucharadas de agua y exprímala levemente. El espermicida se activa cuando la esponja se encuentra completamente mojada.
  2. Apriete los lados de la esponja hacia arriba alejándose de la porción en forma de anillo que se usa para tirar de ella. Introduzca la esponja tanto como pueda dentro de la vagina.
  3. Entonces suéltela. La esponja se abrirá y cubrirá el cuello uterino. Compruebe su posición con un dedo. Debe poder sentir la porción en forma de anillo.
La esponja se puede usar hasta por un total de 30 horas. Puede introducirla durante un máximo de 24 horas antes de tener relaciones sexuales y debe permanecer adentro por lo menos durante 6 horas, pero no más de 24 horas después del acto sexual. Si vuelve a tener relaciones sexuales durante ese período, no tiene que reemplazar la esponja. Para extraerla, agarre la porción en forma de anillo que sobresale y tire de la esponja lentamente.
Beneficios
  • Se puede comprar sin receta médica.
  • Se puede llevar en el bolsillo o un bolso (cartera).
  • No afecta las hormonas naturales de la mujer.
  • La esponja contiene suficiente espermicida para varios actos sexuales durante un período de 24 horas.
  • Se puede usar durante la lactancia materna a partir de la sexta semana del parto.
Riesgos
  • Han ocurrido casos de síndrome de choque tóxico en algunas mujeres que usan la esponja. Sin embargo, esta enfermedad ocurre raras veces debido a la esponja. La esponja no se debe usar durante el periodo menstrual, si ha dado a luz hace menos de 6 semanas o si ha tenido el síndrome de choque tóxico a causa de un tampón o una esponja. No use la esponja durante más de 30 horas en total.
  • Los anticonceptivos que contienen espermicidas solo se deben usar si su riesgo de contraer la infección del VIH es mínimo. El uso frecuente de espermicidas puede aumentar el riesgo de contraer el VIH de una pareja infectada (consulte el cuadro).
Efectos secundarios
Los posibles efectos secundarios son irritación vaginal y reacciones alérgicas al poliuretano, los espermicidas o los sulfitos (todos estos se encuentran en la esponja).
 Diafragma
El diafragma es una cúpula redonda pequeña que se ajusta dentro de la vagina y cubre el cuello uterino. Se usa con un espermicida. Los diafragmas están hechos de látex o silicona. Requieren una receta médica y un proveedor de atención médica debe adaptarlos a la medida. Si aumenta o adelgaza 20 libras o tiene un bebé, el diafragma deberá adaptarse otra vez. Espere 6 semanas después de dar a luz para usar un diafragma. De esa manera el tamaño del útero y el cuello uterino se habrán normalizado.
El diafragma no es eficaz sin el uso de un espermicida. Se debe usar más espermicida antes de cada acto sexual, sin importar qué tan seguido se repitan. El espermicida puede introducirse con un aplicador mientras el diafragma está todavía adentro.
Use solo lubricantes a base de agua cuando use un diafragma de látex. Los lubricantes a base de aceite pueden debilitar el látex. El diafragma se debe examinar frecuentemente cerca de una fuente de luz para determinar si tiene agujeros. Los diafragmas de látex deben reemplazarse cada 2 años, aproximadamente. Los diafragmas de silicona pueden durar más.
El método de diafragma no protege contra las enfermedades de transmisión sexual, incluida la del VIH. Se debe usar un condón masculino o femenino junto con el diafragma para proporcionar protección contra las enfermedades de transmisión sexual si corre riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual.
Cómo se usa
Hay que seguir tres pasos básicos para usar un diafragma:
  1. Aplique una crema o jalea de espermicida alrededor del borde de arriba y dentro de la cúpula del diafragma (el lado que quedará de frente o en contacto con el cuello uterino). También se puede aplicar en ambos lados.
  2. Apriete el borde de arriba del diafragma entre los dedos e introdúzcalo en la vagina. Introduzca la parte delantera del borde de arriba del diafragma tanto como pueda. No debe sentir incomodidad después de colocarlo. La parte delantera del borde de arriba debe quedar detrás del hueso púbico.
  3. Compruebe que el cuello uterino haya quedado completamente cubierto por la cúpula de goma. Introduzca un dedo hasta tocar el cuello uterino. La textura del cuello uterino es similar a la de la punta de la nariz. Asegúrese de comprobar la colocación del diafragma después de tener relaciones sexuales. Si el diafragma se ha desprendido durante el acto sexual, debe volver a aplicar espermicida
El diafragma debe permanecer en su sitio durante 6 horas después de haber tenido relaciones sexuales pero no por más de 24 horas. Si vuelve a tener relaciones sexuales durante este período, aplique más espermicida sin extraer el diafragma cada vez.
Para extraer el diafragma, tire de él suavemente usando el borde delantero de arriba. Para lavar el diafragma, use agua con un jabón suave. Enjuague bien el jabón (ya que puede dañar la goma), séquelo y colóquelo nuevamente en su estuche.
Beneficios
  • No afecta las hormonas naturales de la mujer.
  • Se puede usar durante la lactancia materna a partir de la sexta semana del parto.
  • Se puede introducir durante un máximo de 2 horas antes de tener relaciones sexuales. Si se introduce con más de 2 horas de anticipación, es necesario volver a aplicar espermicida.
Riesgos
  • Los métodos anticonceptivos que necesitan espermicidas solo se deben usar si su riesgo de contraer la infección del VIH es mínimo. El uso frecuente de espermicidas puede aumentar el riesgo de contraer el VIH de una pareja infectada (consulte elcuadro).
  • El riesgo del síndrome de choque tóxico es mayor si el diafragma permanece adentro durante más de veinticuatro horas.
  • El uso de un diafragma y un espermicida puede aumentar el riesgo de contraer una infección de las vías urinarias. Si la infección vuelve a ocurrir, es posible que el diafragma sea demasiado grande o demasiado pequeño. Algunas mujeres podrían tener que cambiar de método anticonceptivo.
Efectos secundarios
Un posible efecto secundario es una reacción alérgica al látex o al espermicida.
 Capuchón cervical
El capuchón cervical es una cúpula pequeña de plástico que se coloca sobre el cuello uterino y permanece en su sitio por succión. Este método debe usarse con un espermicida. El capuchón cervical tiene un tirante sobre la cúpula que se usa para su extracción. Este método lo debe adaptar a la medida y recetar un proveedor de atención medica.
El capuchón cervical no protege contra las enfermedades de transmisión sexual, incluida la del VIH. Se debe usar un condón masculino o femenino junto con el capuchón cervical para proporcionar protección contra las enfermedades de transmisión sexual si corre riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual.
El cuidado del capuchón cervical es semejante al del diafragma. Es necesario examinarlo con frecuencia para determinar si se ha desgastado o tiene agujeros. También se tiene que reemplazar una vez al año. Podría ser necesario hacer ajustes al capuchón después de tener un bebé o aumentar o perder peso. Espere 6 semanas después de dar a luz para usar un capuchón cervical. De esa manera el tamaño del útero y el cuello uterino se habrá normalizado. El capuchón cervical es menos eficaz en las mujeres que han dado a luz.
Cómo se usa
Hay que seguir tres pasos básicos para introducir un capuchón cervical:
  1. Aplique una crema o jalea con espermicida dentro de la ranura entre el borde y la cúpula del capuchón.
  2. Apriete el capuchón con los dedos e introdúzcalo en la vagina. Empuje el capuchón hasta el cuello uterino de manera que quede cubierto completamente.
  3. Compruebe que el cuello uterino esté cubierto cada vez, antes y después de que tenga relaciones sexuales. Esto se hace presionando la cúpula del capuchón.
El capuchón debe permanecer adentro durante 6 horas pero no más de 48 horas en total. Si tiene relaciones sexuales más de una vez durante este período, no necesita volver a aplicar espermicida.
Beneficios
  • No afecta las hormonas naturales de la mujer.
  • Se puede usar durante la lactancia materna a partir de la sexta semana del parto.
  • Se puede introducir durante un máximo de 6 horas antes de tener relaciones sexuales.
Riesgos
  • Los métodos anticonceptivos que necesitan espermicidas solo se deben usar si su riesgo de contraer la infección del VIH es mínimo. El uso frecuente de espermicidas puede aumentar el riesgo de contraer el VIH de una pareja infectada (consulte elcuadro).
  • Para evitar este mayor riesgo de infección, incluido el de contraer síndrome de choque tóxico, el capuchón cervical no se debe usar durante el periodo menstrual.
  • El uso de un capuchón cervical y un espermicida puede aumentar el riesgo de contraer una infección de las vías urinarias.
Efectos secundarios
Algunos posibles efectos secundarios son reacción alérgica al espermicida e irritación vaginal u olor desagradable.


Métodos anticonceptivos naturales

El método Billings: Es uno de los mejores métodos de planificación natural de la familia. Consiste en verificar los cambios producidos en el moco cervical del cuello uterino, en las distintas fases del ciclo menstrual. Así se puede determinar con alta seguridad, la presencia de un período infértil o fértil. La sóla presencia de moco cervical con características de fertilidad obligan a abstenerse de las relaciones sexuales. Aunque la técnica es sencilla y segura, para su correcto uso, se requiere de un aprendizaje previo que involucra a la pareja y un compromiso de ésta para seguir este método con responsabilidad.




El método del ritmo, ogino knaus o calendario: Es uno de los métodos naturales tradicionales para evitar el embarazo. En efecto, éste método, como todos los métodos naturales, se basa en que la mujer identifique su período fértil y se abstenga de tener relaciones en esos días. Para ello es fundamental que la mujer identifique el día que ovula.En el método del ritmo o calendario se calcula el día de la ovulación mediante una fórmula basada en el comportamiento de las menstruaciones de la mujer durante varios meses. Si repetitivamente transcurren 28 días entre una y otra menstruación, esa mujer está ovulando el día 14 de su ciclo y debe suponerse que el intervalo de fertilidad se extiende desde 7 días antes de la ovulación hasta 3 días después de la mismo. Es decir, para evitar el embarazo, esa mujer no debiera tener relaciones sexuales desde el día octavo hasta el día 17 del ciclo.Este método es uno de los métodos naturales más antiguos descritos y ha sido usado por muchos años, sin embargo, es también uno de los métodos más inexactos y con mayor porcentaje de falla, que resulta en embarazos no deseados, ya que la ovulación de la mujer puede variar por diversas circunstancias.




Método de la temperatura basal: Este método anticonceptivo se basa en el hecho de que la temperatura corporal de la mujer aumenta, durante el ciclo menstrual ovulatorio, es decir que se compone de dos partes claramente distinguibles entre sí. Esta diferencia de temperatura entre una y otra fase se debe a la influencia hormonal natural de la mujer; primero a la acción de los estrógenos, producidos en la primera fase desde la menstruación hasta la ovulación, que bajan ligeramente la temperatura, y a la posterior acción de la progesterona producida durante la segunda fase correspondiente al tiempo desde que ocurre la ovulación hasta la siguiente menstruación y que hace que la temperatura se eleve ligeramente.
Al tomar la temperatura cada día y registrarla gráficamente , se observa que dicha temperatura es mas baja durante la primera mitad del ciclo y la ovulación ocurre antes o al mismo tiempo en que la temperatura se eleva , es decir: o el último día de la fase baja de temperatura o el primer día de la elevación de temperatura.
Para evitar el embarazo es preciso no mantener relaciones sexuales durante al menos los siete días anteriores al día en que se espera que aumente la temperatura y los tres días posteriores a dicho aumento. La eficacia de este método es mayor cuando no se realiza el coito desde el primer día del ciclo menstrual hasta cuatro días después del aumento de la temperatura, lo que presupone la limitación de las relaciones sexuales a unos 10 días en cada ciclo.


El método de la amenorrea de la lactancia (MELA): Es el uso de la lactancia como método anticonceptivo. Se basa en el efecto fisiológico de amamantar para suprimir la ovulación.Con el propósito de usar la lactancia como método anticonceptivo eficaz, es recomendable que la mujer alimente a su bebé sólo con
leche materna en todas las comidas, ya que de esa manera se mantiene alta la prolactina y no se produce la ovulación
evitando la posibilidad de embarazo también es prudente para evitar las posibles infecciones entre ellas las enfermedades venéreas que la mujer utilice simultáneamente.




El método coito interrumpido o más conocido como coitus interruptus: Es el método más antiguo y puesto en práctica por el varón para el control de la natalidad. Este método consiste en la extracción o retiro del pene de la vagina antes de que se produzca la eyaculación, de tal modo que el semen sea expulsado fuera de la vagina y lejos de los genitales. Esta técnica sigue siendo usado erróneamente principalmente por gran parte de los jóvenes y adolescentes, como método de anticoncepción, provocando un número de fallos reiterados por su alto grado de ineficacia. Este líquido se produce para lubricar desde el inicio de la erección y de forma independiente si el hombre presenta orgasmo; por tanto, el riesgo de que ocurra un embarazo es alto, casi como si no se usara método anticonceptivo. A la hora de considerar las ventajas de este método está el que no requiere de capacitación por parte de especialistas ni uso de procedimientos químicos o mecánicos. En cuanto a los inconvenientes del coitus interruptus, el principal es la alta tasa real de embarazo no deseado. También está la imposibilidad por parte del hombre de interrumpir el coito con suficiente antelación para que el semen no contacte con los genitales externos de la mujer.
"Los métodos anticonceptivos naturales han demostrado ser efectivos en 80% de los casos, algunos más y algunos menos.

Sexualidad, es buena, mala? porque?


Existen diferentes formas de ver la sexualidad. De acuerdo a cómo la persona entienda la sexualidad, actuará en su vida de pareja. En nuestra sociedad se da un fenómeno contrastante. Por un lado se trata a la sexualidad con desprecio y se la oculta, como si fuera una parte mala o total y absolutamente impura de la vida de la persona. Según este modelo, el hombre ve a la sexualidad como sus "bajos instintos" que deben ser satisfechos a toda costa. En cambio la mujer la ve como algo sucio e impuro, en la que manda el varón y que está destinada a un solo fin (esta misma concepción está de fondo en una cierta "división de roles" en las mujeres: si se es esposa "decente", la sexualidad sólo está para los hijos; si se es "querida", la sexualidad está para el placer). En ninguno de los dos casos se la considera como momento de comunicación de amor entre dos personas.
Existe, por otro lado, un extremo aparentemente opuesto. Es el de "mostrar todo" y "tratar todo abiertamente". Las mujeres se muestran desnudas hasta en las tapas de las revistas. Las parejas van a programas de televisión y dicen "abiertamente" lo que supuestamente les pasa. Parece que este es un extremo beneficioso, porque por fin se saca a la superficie lo que estaba oculto. Pero veamos qué hay de fondo en todo esto.
En realidad no cambia la forma de ver la sexualidad. En los dos extremos, de fondo, está la misma idea errada acerca de la sexualidad. Los dos extremos provienen de considerar al sexo como una parte mala, morbosa y pecaminosa de la persona. Los primeros lo ocultan, los segundos lo gritan a los cuatro vientos, pero en realidad no mejora su forma de ver las cosas.
Por eso tenemos que buscar una nueva forma de ver la sexualidad, que supere todos los tabúes y que la ponga en su verdadero lugar, como una de las más altas muestras de la dignidad de la persona humana.
Para ello debemos partir por derribar el mito de que la sexualidad es siempre mala (a veces un mal necesario y placentero, pero mala al fin). La sexualidad no es mala, es buena (por tanto el sexo también es bueno). Pero para entender por qué y de qué forma es buena, tenemos que entender qué es sexualidad y qué no es sexualidad.
Lo primero que tenemos que decir es que la sexualidad es parte de toda la persona, no solamente de sus genitales. Todo lo que se hace en sexualidad no se lo hace solamente al cuerpo, se lo hace a una persona. Una caricia, una mano, el amor de los esposos puede hacer a otra persona recobrar su conciencia de ser valioso. Pero pisotear el derecho a la intimidad de una persona en lo relativo a la sexualidad es pisotear sus derechos humanos. Nunca es el contacto de un cuerpo con otro cuerpo. Siempre es el contacto de una persona con otra persona, las dos igualmente valiosas.
Por eso decimos que la sexualidad es camino de comunicación. Pero no de cualquier comunicación. Es camino de comunicación de amor. Transmitir amor está en la esencia de la sexualidad. Si un acto que involucra los genitales no comunica el amor de una pareja estable y permanente (matrimonio), en realidad no es sexualidad. O es un concepto errado de sexualidad. Es un uso que no beneficia a la persona. Y en este terreno, lo que no beneficia a la persona, la perjudica. Eso lo podemos ver en las parejas actuales, que a pesar de tener "mucha más libertad" para sus contactos genitales, no es más feliz. No es que antes estuviera mejor y ahora peor, a cada uno le toca su época. Pero antes o ahora, hay que saber que no todo lo que se puede hacer con el cuerpo es sexualidad. Por lo tanto, no cualquier cosa es amor.
El amor tiene sus reglas. El amor es la forma de afirmar la más alta dignidad de la persona. Por lo tanto no respetar las reglas del amor es una forma de no respetar los derechos humanos. El primer derecho humano es el derecho a la vida. El segundo, casi de la misma importancia, es el derecho a dar y recibir amor. De estos dos se pueden derivar los demás derechos, todos, desde los materiales hasta los espirituales.
La sexualidad ha sido creada por Dios y por tanto es buena. Pero por eso mismo debe vivirse de acuerdo a las reglas del amor. La primera es el respeto: respeto por el propio cuerpo, respeto por el cuerpo de la otra persona y respeto de su voluntad. La segunda es la fidelidad: la sexualidad es un tesoro único y como tal se puede entregar sólo a una persona (el esposo sólo puede entregárselo a su mujer y la esposa a su marido). No ser fiel es como darle a otra persona lo que le pertenece a la esposa o al esposo. Quien no es fiel se traiciona a sí mismo y traiciona a otra persona que le tiene confianza y que merece ser respetada.
Este punto siempre es actual. Algunos creen que el hombre es por naturaleza polígamo. Es decir, que siempre necesita tener varias mujeres. Incluso esta idea lleva a que la mujer acepte que su marido le saque la vuelta o que incluso tenga otro hogar o varios hogares. Pero no es así. El hombre no es un animal que tiene épocas de celo y actúa ciegamente por instinto. Si nos quedáramos con la idea de que la sexualidad es algo sucio, entonces deberíamos aceptar este punto. Pero la sexualidad es buena, es una forma de comunicar amor. La sexualidad tiene que ver con el deseo, pero depende siempre del amor. Aceptar que la sexualidad es sólo instinto es como aceptar que no somos capaces de ser libres sobre todos los aspectos de nuestra vida. Es como aceptar que la sexualidad no puede comunicar amor, y esto no es verdad. La sexualidad es el lugar del amor entre un esposo y una esposa.
Ciertamente que ya son muchos los siglos en los que se vio a la sexualidad como mala. Pero es hora de cambiar, es hora de proponer algo distinto. Debemos entender nuestra cultura y proponer los cambios que sean necesarios para que esta cultura sea cada vez más humana.
Por eso nuestra tarea como adultos es ir ayudando a que los más chicos entiendan la sexualidad no como un tabú ni como bajos instintos ni como algo que se puede andar despreciando en los medios de comunicación. Es hora de comprender que la sexualidad es algo mucho más grande que simplemente pasarla bien un rato.
No entender la sexualidad puede ser una trampa, una cadena que nos esclaviza. Uno de los primeros pasos para una liberación completa es romper la cadena de no entender la propia sexualidad.






viernes, 9 de noviembre de 2012

Maltrato infantil


El maltrato a los niños es un problema universal que ha existido desde tiempos remotos, sin embargo es en el siglo XX con la declaración de los derechos del niño (O.N.U. 1959), cuando se le considera como un delito y un problema de profundas repercusiones psicológicas, sociales, éticas, legales y médicas.
La investigación norteamericana sitúa el comienzo de la sensibilización mundial cuando investigadores como Kempe, Silverman, Steele, y otros, en 1962 etiquetaron el llamado Sindrome del niño maltratado.







Definición y clasificación del maltrato infantil

No existe una definición única de maltrato infantil, ni una delimitación clara y precisa de sus expresiones. Sin embargo, lo más aceptado como definición es todas aquellas acciones que van en contra de un adecuado desarrollo físico, cognitivo y emocional del niño, cometidas por personas, instituciones o la propia sociedad. Ello supone la existencia de un maltrato físico, negligencia, maltrato psicológico o un abuso sexual. (NCCAN, 1988). Esta definición está en concordancia con la existente en el manual de psiquiatría DSM-IV.

1. El maltrato físico

Este tipo de maltrato abarca una serie de actos perpetrados utilizando la fuerza física de modo inapropiado y excesivo. Es decir, es aquel conjunto de acciones no accidentales ocasionados por adultos (padres, tutores, maestros, etc.), que originan en el niño un daño físico o enfermedad manifiesta. Aquí se incluyen golpes, arañazos, fracturas, pinchazos, quemaduras, mordeduras, sacudidas violentas, etc.

2. La negligencia o abandono

La negligencia es una falta de responsabilidad parental que ocasiona una omisión ante aquellas necesidades para su supervivencia y que no son satisfechas temporal o permanentemente por los padres, cuidadores o tutores. Comprende una vigilancia deficiente, descuido, privación de alimentos, incumplimiento de tratamiento médico, impedimento a la educación, etc.





                                                                                                                                              3. El maltrato emocional

Es aquel conjunto de manifestaciones crónicas, persistentes y muy destructivas que amenazan el normal desarrollo psicológico del niño. Estas conductas comprenden insultos, desprecios, rechazos, indiferencia, confinamientos, amenazas, en fin, toda clase de hostilidad verbal hacia el niño. Este tipo de maltrato, ocasiona que en los primeros años del niño, éste no pueda desarrollar adecuadamente el apego, y en los años posteriores se sienta excluido del ambiente familiar y social, afectando su autoestima y sus habilidades sociales.



4. El abuso sexual

Es uno de los tipos de maltrato que implica mayores dificultades a la hora de estudiar. Consiste en aquellas relaciones sexuales, que mantiene un niño o una niña (menor de 18 años) con un adulto o con un niño de más edad, para las que no está preparado evolutivamente y en las cuales se establece una relación de sometimiento, poder y autoridad sobre la víctima.
Las formas más comunes de abuso sexual son: el incesto, la violación, la vejación y la explotación sexual. También incluye la solicitud indecente sin contacto físico o seducción verbal explícita, la realización de acto sexual o masturbación en presencia de un niño y la exposición de órganos sexuales a un niño.
El maltratador habitualmente es un hombre (padre, padrastro, otro familiar, compañero sentimental de la madre u otro varón conocido de la familia). Raramente es la madre, cuidadora u otra mujer conocida por el niño.
Otro tipo de maltrato infantil es el llamado Sindrome de Münchausen por poderes, consiste en inventar una enfermedad en el niño o producirla por la administración de sustancias y medicamentos no prescritos.
Generalmente se trata de un niño en la edad de lactante-preescolar (edad media de 3 años). Los signos y síntomas aparecen solamente en presencia de la madre (habitualmente el perpetrador del abuso), son de causa inexplicable y los exámenes complementarios no aclaran el diagnóstico. Este sindrome presenta una mortalidad entre 10-20%, y su impacto a largo plazo puede dar lugar a desórdenes psicológicos, emocionales y conductuales.
Además se debe incluir el maltrato prenatal, definido como aquellas circunstancias de vida de la madre, siempre que exista voluntariedad o negligencia, que influyen negativa y patológicamente en el embarazo, parto y repercuten en el feto. Tales como: rechazo del embarazo, falta de control y seguimiento médico del embarazo, negligencia personal en la alimentación e higiene, medicaciones excesivas o no prescritas, consumo de alcohol, drogas y tabaco, exposición a radiaciones, y otras.
En los últimos tiempos se habla de maltrato institucional, que consiste en cualquier legislación, programa o procedimiento, ya sea por acción o por omisión, procedente de poderes públicos o privados, por profesionales al amparo de la institución, que vulnere los derechos básicos del menor, con o sin contacto directo con el niño.
Cada uno de estos tipos de maltrato infantil presentan indicadores físicos y conductuales en el menor maltratado, así como indicadores conductuales y actitudes del maltratador, lo cual ayuda en su diagnóstico.




Las causas del maltrato infantil


Los estudiosos del tema del maltrato infantil han tratado de explicar su aparición y mantenimiento utilizando
 diversos modelos, así tenemos: el modelo sociológico, que considera que el abandono físico es consecuencia de situaciones de carencia económica o de situaciones de aislamiento social (Wolock y Horowitz, 1984); el modelo cognitivo, que lo entiende como una situación de desprotección que se produce como consecuencia de distorsiones cognitivas, expectativas y percepciones inadecuadas de los progenitores/cuidadores en relación a los menores a su cargo (Larrance, 1983); el modelo psiquiátrico, que considera que el maltrato infantil es consecuencia de la existencia de psicopatología en los padres (Polansky, 1985); el modelo del procesamiento de la información, que plantea la existencia de un estilo peculiar de procesamiento en las familias con menores en situación de abandono físico o negligencia infantil (Crittender, 1993); y por último el modelo de afrontamiento del estrés, que hace referencia a la forma de evaluar y percibir las situaciones y/o sucesos estresantes por parte de estas familias (Hilson y Kuiper, 1994).
En la actualidad el modelo etiopatogénico que mejor explica el maltrato infantil, es el modelo integral del maltrato infantil. Este modelo considera la existencia de diferentes niveles ecológicos que están encajados unos dentro de otros interactuando en una dimensión temporal. Existen en este modelo factores compensatorios que actuarían según un modelo de afrontamiento, impidiendo que los factores estresores que se producen en las familias desencadenen una respuesta agresiva hacia sus miembros. La progresiva disminución de los factores compensatorios podría explicar la espiral de violencia intrafamiliar que se produce en el fenómeno del maltrato infantil. Entre los factores compensatorios se señalan: armonía marital, planificación familiar, satisfacción personal, escasos sucesos vitales estresantes, intervenciones terapéuticas familiares, apego materno/paterno al hijo, apoyo social, buena condición financiera, acceso a programas sanitarios adecuados, etc. Entre los factores estresores se cuentan: historia familiar de abuso, disarmonía familiar, baja autoestima, trastornos físicos y psíquicos en los padres, farmacodependencia, hijos no deseados, padre no biológico, madre no protectora, ausencia de control prenatal, desempleo, bajo nivel social y económico, promiscuidad, etc.


Consecuencias del maltrato infantil

Independientemente de las secuelas físicas que desencadena directamente la agresión producida por el abuso físico o sexual, todos los tipos de maltrato infantil dan lugar a trastornos conductuales, emocionales y sociales. La importancia, severidad y cronicidad de las estas secuelas depende de:
  • Intensidad y frecuencia del maltrato.
  • Características del niño (edad, sexo, susceptibilidad, temperamento, habilidades sociales, etc).
  • El uso o no de la violencia física.
  • Relación del niño con el agresor.
  • Apoyo intrafamiliar a la víctima infantil.
  • Acceso y competencia de los servicios de ayuda médica, psicológica y social.
En los primeros momentos del desarrollo evolutivo se observan repercusiones negativas en las capacidades relacionales de apego y en la autoestima del niño. Así como pesadillas y problemas del sueño, cambios de hábitos de comida, pérdidas del control de esfínteres, deficiencias psicomotoras, trastornos psicosomáticos.
En escolares y adolescentes encontramos: fugas del hogar, conductas autolesivas, hiperactividad o aislamiento, bajo rendimiento académico, deficiencias intelectuales, fracaso escolar, trastorno disociativo de identidad, delincuencia juvenil, consumo de drogas y alcohol, miedo generalizado, depresión, rechazo al propio cuerpo, culpa y vergüenza, agresividad, problemas de relación interpersonal.
Diversos estudios señalan que el maltrato continúa de una generación a la siguiente. De forma que un niño maltratado tiene alto riesgo de ser perpetuador de maltrato en la etapa adulta.

Prevención del maltrato infantil y actuación del pediatra.

Los pediatras, al ser los profesionales de salud que están en mayor contacto con los niños, son los llamados a realizar la prevención del maltrato infantil, además de establecer diagnósticos y junto con un equipo multidisciplinario colaborar en su tratamiento.
Los pediatras se encuentran en una posición favorable para detectar niños en situación de riesgo (sobre todo en menores de 5 años, la población más vulnerable), a partir de esta edad los maestros comienzan a tener un papel principal en la prevención y diagnóstico.
La prevención del maltrato infantil se establece en tres niveles:
Prevención Primaria: dirigida a la población general con el objetivo de evitar la presencia de factores estresores o de riesgo y potenciar los factores protectores del maltrato infantil.
Se incluyen:
  • Sensibilización y formación de profesionales de atención al menor.
  • Intervenir en la psicoprofilaxis obstétrica (preparación al parto).
    Intervenir en las escuelas para padres, promoviendo valores de estima hacia la infancia, la mujer y la paternidad.
  • Prevenir el embarazo no deseado, principalmente en mujeres jóvenes, mediante la educación sexual en centros escolares y asistenciales.
  • Búsqueda sistemática de factores de riesgo en las consultas de niño sano. Así como evaluar la calidad del vínculo afectivo padres-hijos, los cuidados del niño, actitud de los padres en la aplicación del binomio autoridad-afecto.
  • Intervenir en las consultas y exponer los derechos de los niños y la inconveniencia de los castigos físicos. Ofrecer la alternativa de la aplicación del castigo conductual.
  • Identificar los valores y fortalezas de los padres, reforzando su autoestima.
Prevención Secundaria: dirigida a la población de riesgo con el objetivo de realizar un diagnóstico temprano y un tratamiento inmediato. Atenuar los factores de riesgo presentes y potenciar los factores protectores.
Se incluyen:
  • Reconocer situaciones de maltrato infantil, estableciendo estrategias de tratamiento.
  • Reconocer situaciones de violencia doméstica o de abuso a la mujer y buscar soluciones.
  • Reconocer las conductas paternas de maltrato físico o emocional, considerando la remisión de la familia a una ayuda especializada en el manejo de la ira y la frustración.
  • Remitir a centros de salud mental a padres con adicción a alcohol y drogas.
Prevención Terciaria: consiste en la rehabilitación del maltrato infantil, tanto para los menores víctimas como para los maltratadores. Para ello se debe disponer de un equipo interdisciplinario (pediatras, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, orientadores familiares, terapeutas, jueces de menores, cuerpos policiales, etc.).
EL MALTRATO INFANTIL ES UN PROBLEMA DE TODOS                                                                 .

martes, 6 de noviembre de 2012

Violencia en ancianos




El maltrato al anciano emerge como problema social hace pocos años y no porque antes no existiera, sino porque siempre ha sido un problema “oculto”. A veces los ancianos no quieren reconocerse como víctimas de malos tratos  por temor a represalias, o al confinamiento en instituciones, o simplemente porque prefieren negar una realidad que les resulta insoportable; por otra parte, los familiares o los cuidadores, no van a dar facilidades en la detección por razones obvias. Tampoco ha habido mucha sensibilidad por parte de los profesionales sanitarios en este sentido y los recursos sociales para dar una solución al problema, una vez detectado, son escasos a pesar de afectar a un grupo de población que crece exponencialmente.
sobre el anciano maltratado, celebrada en España en 1995, se acuerda definir maltrato al anciano como: “ Cualquier acto u omisión  que produzca daño, intencionado o no,  practicado sobre personas de  65 y mas años, que ocurra en el medio familiar, comunitario o institucional, que vulnere o ponga en peligro la integridad física, psíquica, así como el principio de autonomía o el resto de los derechos fundamentales del individuo, constatable objetivamente o percibido subjetivamente"

Formas de maltrato .Las mas frecuentes en el anciano son:
1.- negligencia  

-física : No satisfacer las necesidades básicas: negación de alimentos, cuidados  higiénicos, vivienda, seguridad y tratamientos  médicos

-emocional: Consiste en la negación de afecto, desprecio, aislamiento,    incomunicación

2.- maltrato físico: golpes, quemaduras, fracturas, administración abusiva de fármacos o tóxicos.

3.-maltrato psicológico: manipulación, intimidación, amenazas, humillaciones,   chantajes, desprecio, violación de sus derechos impidiéndole tomar decisiones

4.-Abuso  económico: impedir el uso y control de su dinero, chantaje económico.

5.-Abuso sexual: cualquier tipo de relación sexual no consentida o cuando la persona no es capaz de dar su consentimiento. El estudio del maltrato al anciano es relativamente reciente  en nuestro país.


Causas de maltrato.-  Se han citado: el cambio de valores en  nuestra sociedad actual
en la que la juventud, la productividad,  la salud  son valores en alza, el anciano, enfermo con frecuencia dependiente e  improductivo, es infravalorado y a veces resulta una “molestia” para familias nucleares con dificultades para cuidar al anciano. Sin duda los  factores sociales y culturales están implicados, pero también otros, familiares e individuales. Se han  identificado factores  asociados a maltrato, como  el estrés del cuidador, problemas socioeconómicos, antecedentes de violencia familiar etc., pero se consideran  factores de riesgo  mas que propiamente causales, ya que no siempre  su existencia condiciona la aparición del problema, sino solo aumenta la probabilidad de que este aparezca. 

Consecuencias.-
Lesiones físicas: lesiones por traumatismos, desnutrición, deshidratación,  fracturas por

caídas, úlceras por decúbito por negligencia, abandono o falta de cuidados, heridas por ataduras, abrasiones, quemaduras e intoxicaciones 

Consecuencias psicológicas: Tristeza, trastornos emocionales, sufrimiento, depresión, ansiedad, ideación suicida,  inhibición, somatizaciones y  pseudodemencias.















Sociales: aislamiento físico, psicológico  o  social. Se estima que los malos tratos tienen una importante repercusión en la utilización de servicios sanitarios; el aumento de la  frecuentación, y de las hospitalizaciones condicionada por la morbilidad asociada a síntomas de la negligencia , el abandono o la violencia física.